La Tecnología y su Influencia

 

Estamos fascinados por todos los artefactos de alta tecnología que podemos disfrutar hoy en día; sin ellos la vida no está completa.  Todo gira alrededor de los ordenadores, de los teléfonos móviles. Solo apretando un botón nos podemos poner en contacto con personas, no importa la distancia donde se encuentren.  Podemos hablar, verlas, interactuar.

En verdad nuestras máquinas electrónicas han hecho de nosotros unos esclavos de la tecnología, hemos llegado a tener la sensación de que nuestros ordenadores o celulares son una extensión de nuestro cuerpo y a su vez nos hemos sentido inválidos sin ellos.

Por supuesto esta tecnología es un gran adelanto de la ciencia que nos ha ayudado en todos los aspectos de la vida a elevarnos en conocimientos e investigaciones.  Pero también ha nacido con todo este adelanto un efecto sicológico.

Estamos todos influenciados por las innovaciones tecnológicas, las cuales nos han modificado nuestras conductas.  Hemos venido cambiando con las nuevas tecnologías, nuestra vida cotidiana con un nuevo proceso de información. Es decir con la alta tecnología hemos desplazado el procesamiento de desde nuestros cerebros hacia toda proyección que aparece frente de nosotros.

Lo que vemos no es lo que pensamos; nos dejamos influenciar mentalmente  por la tecnología de manipulación.  Nuestros sentidos se han transformado mediante las redes informáticas de los ordenadores, televisores. Nos hemos convertido en un gran colectivo manipulable de las máquinas de alta tecnología y de cualquier información que podamos percibir.

Desde hace muchos años estamos entregados a la televisión, viendo diferentes programaciones, noticias, películas, reportajes, show musicales, política y cualquier otra actividad que estén televisando; nosotros estamos en proceso pasivo frente a la pantalla percibiendo las imágenes que ellos quieren transmitir.  Nuestro cerebro descansa y se deja arrastrar por los acontecimientos vistos en el programa, esto crea un impacto directo sobre nuestro sistema nervioso y sobre todas las emociones que experimentamos, llegando a estar en un estado de hipnosis frente a la pantalla; vemos, sentimos, pero poco pensamos.

Es casi imposible la concentración cuando vemos cualquier programa televisivo, nuestros estímulos no pueden coordinarse de una manera eficaz porque estamos acondicionados a responder involuntariamente a cualquier estímulo externo. Cuando toda tecnología de consumo diario se introduce en nuestra vida puede originarnos una especie de obsesión; sin ella estamos incompletos, desnudos.

Pienso que la televisión ha creado una cultura de masas eliminando los elementos que podemos tener como la reflexión privada que tenemos cuando leemos un libro.  Nuestras imágenes las creamos nosotros y así podemos reflexionar y darle forma a través de nuestros pensamientos y de no quedar sujeto a lo que miras y te dicen por la televisión.

Esta es mi reflexión con respecto a algo que ha sido creado para el progreso, pero sin volvernos adictos a ello.  Me gustaría saber qué opinión te merece este tema.

 

 

 

 

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