La leyenda, fantasía e historia

La leyenda tiene un carácter más tradicional y fantasioso que histórico, se han tejido muchas alrededor de personajes en la historia a través del tiempo. Esto ha hecho que adquiera  parte de hechos históricos, transmitidos por cantares, juglares, de boca en boca.

Por otro lado según se avanza en la historia, la evolución social se hace más rápida, ninguna época se parece. Todo cambia cada tiempo tiene sus facetas y caras diferentes, siempre surgen nuevas ideas, así se pueden responder a los cambios históricos que se van moldeando.

En toda etapa la transformación es lenta, un ejemplo: en la Edad Media no tenían la necesidad del estudio profundo de la historia, porque eran épocas de un conformismo total;  la iglesia y el señor feudal moldeaban la historia a sus beneficios y así toda la gente pensaba y sentía de una sola manera.  Toda gente parecía ser sacada de un mismo molde, así todas creencias y leyendas llenaban al colectivo y se nutrían de sus conceptos, emitidos por los eruditos de aquel entonces.

Así empezaron a surgir las leyendas, se mezclaron fuentes históricas  e invenciones literarias en torno a un personaje histórico para acaparar la mente del individuo y que de ahí nacieran los mitos y las leyendas que apasionaron y apasionan a miles de lectores.  Por ejemplo me voy a referir al Cid Campeador, Don Rodrigo Díaz de Vivar.

“El salto a la fama lo dio el Campeador casi desde el mismo día de su muerte.  En el año de 1098, un horizonte despejado parecía abrirse ante el campeador, ningún peligro inmediato lo inquietaba y gozando de la paz que en el momento gozaba.

Pero he aquí la paradoja de la vida y del destino del hombre.  El Cid que desde muy joven no había hecho casi otra cosa que guerrear exponiendo su vida en continuos combates durante más de 32 años, va a entregar esa misma vida en el año más pacífico y tranquilo de su agitada existencia, cuando rondaba los 50 años y era el amo  y señor en Valencia, pero el 10 de junio de 1099 moría en paz.  El conde Don Rodrigo El Cid Campeador y de ahí nace su leyenda y el universal cantar del Mío Cid.”

Cabe destacar el aporte literario de las obras que se han hecho sobre el Cid, el personaje histórico, y el creado por una mente brillante, que ha enriquecido la literatura española y universal, con el poema del Cid, que ha llegado a ser un monumento literario por excelencia y se ha constituido en  consulta escolar de carácter mundial:  tenemos entonces el Cid literario y el Cid histórico, el verdadero, el de carne y hueso.

Referencia Bibliográfica

Martínez Diez, G.(1999) El Cid histórico. España: Planeta.

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