Cerebro y mente, el pensamiento infinito

Muchas veces hemos presenciado acontecimientos o hechos que de alguna manera los hemos almacenado en nuestra memoria y al recordarlos lo hacemos de una forma personal, un ejemplo: haber visto un accidente donde hubo fallecidos y heridos y al hablar de este hecho con otro testigo siempre habrá diferencias de cómo cada quien recuerda, a su manera,  cómo acontecieron los hechos.

Todos tenemos cinco sentidos y ellos captan las órdenes dadas por nuestros cerebros, podemos captar visiones y sus variaciones de lo que percibimos como algo creíble o increíble, todo esto es un desafío a los sentidos. Ver lo que es o lo que no es, pensar lo que la mente informa de una manera acondicionada.
De igual manera hemos pensado en alguien o en alguna cosa y la tenemos guardados en el subconsciente es el resultado del estímulo o cómo lo percibimos pero muchas veces no es la realidad de los hechos sino nuestra realidad. Muchas veces hemos sido engañados por nuestro cerebro, por información errónea que hemos convertido en algo real. Con falsos recuerdos, confusiones y extrañezas, este resultado puede haber sido por ansiedad extrema, depresión o miedo, ejemplo de lo que estoy exponiendo: cuando un ilusionista nos muestra con su arte de hacer parecer realidad lo imposible y este efecto lo percibimos en nuestro cerebro como algo creíble, es la ilusión de la verdad, creer que algo es cierto sin serlo.
Esta técnica es utilizada por los publicistas o por los políticos. Podemos citar como referencia el Efecto Mandela: creer lo que no es cierto o las ilusiones que se hacen ver en el Efecto Carbonaro.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *