Paño Tibio

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En estos momentos estamos pasando problemas grandes en Venezuela, en lo económico, en lo social, en la salud. Se han desatado enfermedades que hace años fueron erradicadas. En muchas ciudades pueblos y caseríos han brotado casos de epidemias por virus y bacterias.

El problema se agrava por la falta de medicamentos y de una deficiente alimentación, que ha mermado a la población. Se ha vuelto en una rutina las colas en farmacias para conseguir cualquier tipo de medicamento, esto ha sido el detonante para que la mayoría de los ciudadanos padezcamos de estrés. Tenemos los nervios alterados, en una insoportable situación que nos abate día tras día.

Nosotros siempre hemos sido ocurrentes, siempre buscando alternativas para paliar cualquier situación que se nos presente. Muchos hemos buscado en las plantas el alivio de algunos males que nos afectan, en las hojas de algunos árboles, en las raíces de algunos tubérculos, y en semillas, muchas de ellas son valoradas por la medicina tradicional.

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Hojas y raíces sirven para curar afecciones del aparato urogenital, reumatismo, desarreglo gastrointestinal, irritaciones de las vías respiratorias, dolores musculares y enfermedades y afecciones de la piel, como también hemos buscado en las plantas y sus raíces hacer productos de higiene y aseo personal. Jabones y desodorantes hechos rústicamente, para alejar cualquier tipo de mal olor que podamos emanar, como también con bagazos de algunas raíces y conchas y algún tubérculo y semillas hemos hecho repelentes contra zancudos, mosquitos y otros insectos.

Por supuesto, esto es un paso atrás, en pleno siglo XXI, es una lástima que nuestro país, uno de los más ricos del mundo, con yacimientos de minerales de todo tipo, productor por excelencia de petróleo, costas bañadas por kilómetros de playas, grandes parques naturales, un clima benigno y variable, grandes extensiones de tierras para su cultivo, enormes llanos con miles de reses, redes de vías cruzan todo el país y un pueblo pujante en vías de desarrollo y ¿Qué no ha pasado?¿Qué hemos hecho? para ver en qué nos hemos transformado.

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Creo que hemos retrocedido medio siglo y tenemos que enfrentarnos con nuestra firmeza y entereza a enderezar este descarrilamiento que nos ha llevado a esta carencia para cubrir las necesidades más básicas de todo ser humano. Tenemos que inventar una nueva dinámica para hacer un gran giro y que el país enderece para así poder vivir la vida, viviéndola en todas sus dimensiones.

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